DÍA DEL MEDIO AMBIENTE

El día 5 de junio se celebra el día del medio ambiente. Yo pienso, ¿para qué? ¿Será para proponernos que abandonemos los malos hábitos adquiridos en tiempos de bonanza, que relajan nuestras actitudes y nos aproximan al cegamiento de la sociedad del «bienestar»?

¿Sólo será como el seguimiento de la moda de «días» para todo, o para celebrar cualquier cosa? Mejor será que pensemos en positivo, que los que se ocupan de señalar esos «días», lo hayan hecho con la intención de que vayamos tomando conciencia de lo que se propone.

Si pensamos en hábitos sostenibles desde luego hay muchos, desde el ahorro de agua, el abandono de los plásticos, la contaminación de los automóviles, los aviones…

Pero, yo digo, podemos dejar nuestro coche aparcado o guardado en el garaje en muchas más ocasiones, pero, quién detiene el transitar aéreo, con las atractivas tarifas, por un lado, las prisas que nos acompañan, por otro, y los deseos de largos y sugestivos viajes de placer o vacacionales, en espacios relativamente cortos de tiempo.

A casi nadie se le ocurre que podemos colaborar con esa conservación del medio ambiente, principalmente a partir de nuestra persona, es decir, a partir de la manera en que cuidemos nuestra alimentación. Porque hay un hábito, diríamos «insostenible», como es el consumo de carne y sus derivados, incluido el consumo abusivo de la leche, me refiero en las personas mayores… De esta manera conservamos la salud y prevenimos el mayor índice de contaminación del planeta provocada por la cría de ganado.

Hay otra poderosa razón muy importante, y es el ahorro de grandes terrenos dedicados a pastos y comida para alimentar a estos animales, con lo que la transformación de las plantas en carne resulta carísima. Dichos terrenos dedicados a plantaciones para el consumo humano daría de comer a muchísima más gente y, claro está, mucho más barato. EL HACERSE VEGETARIANO CONTRIBUYE A ERRADICAR EL HAMBRE Y CONSERVA EL MEDIO AMBIENTE.

SEMANA DE LA POESÍA. CONSIDERACIONES

En esta semana de la poesía que termina, las consideraciones que se me ocurren son verdaderamente contradictorias. Está muy bien tanto predicamento como se ha manifestado, tantos actos, tanta batalla mercantilista y de propaganda que ha surgido por doquier, pero seguimos pisando un terreno baldío. Los surcos donde habría que sembrar la maravillosa semilla de las palabras de los poetas, que nos conectan al pasado para vislumbrar el incierto futuro… ¡Ah! nos los encontramos llenos de terrones, secos. No se puede abonar esa tierra, no se puede regar. Los poderes fácticos ya se encargan de ello. Los poderes que nos «asisten» tienen muy poca relación o ninguna con estos ministros de la palabra, del bien, que son los poetas. Como dice el gran poeta utópico Shelley: «Los poetas son los hierofantes de una inspiración instintiva; los espejos que recogen las sombras gigantescas que el futuro arroja sobre el presente; las palabras que expresan lo que ellos mismos no comprenden; las trompetas que llaman a  la batalla, sin experimentar los sentimientos que esa llamada inspira en los demás. Los poetas son, aunque no se los reconozca como tales, los legisladores del mundo.

El mundo en que vivimos

Los mercaderes han vuelto al templo, han vuelto a ocuparlo y ahora no tenemos quien los eche. Porque se han apoderado de la figura de áquel que vino a despojarnos de ellos, que vino a salvarnos. La han manipulado y la han hecho suya. Así comercian a sus anchas con la vida, con la muerte, con la enfermedad, con la alimentación, con la guerra… En su mezquina estupidez pretenden incluso manipular a la Naturaleza, y así llegará el día en que ésta nos tragará a todos, sin compasión, porque la Naturaleza es implacable. Han hecho del mundo un lugar inhabitable. Intentan, además, convertirlo en un gran hospital, en un mundo en llamas, un mundo en continua beligerancia. Pero ¡ay! qué poca gente se está dando cuenta del engaño tecnológico que cubre con tupido velo el pensamiento y el discernimiento, que está cegando, cada vez con más rapidez, a las generaciones que suben.

Perplejidad

Buenos días. Hoy, ya en los albores de este lluvioso mes de octubre, me abruman e inquietan algunos de los acontecimientos ocurridos en las últimas fechas. Aparte de los hechos en sí, ya demasiado escandalosos, por la idea que nos trasmiten de cómo la sociedad padece un retroceso, un retroceso en la mentalidad, crueldad, llegando hasta el cinismo más espectacular. Me pregunto, ¿es esto lo que queremos o es lo que nos merecemos? ¿No hemos concedido mucha más importancia a logros materiales, por encima de otras premisas más humanas, solidarias y espirituales? Hemos casi aplaudido o, por lo menos, no hemos respondido concienzudamente ante  la desaparición de la enseñanza, de las Humanidades, de la Filosofía, de la Ética. Se ha perdido la facultad de discernir, de ver por nosotros mismos, y que hay decisiones que tenemos que atajar, perdiendo la capacidad de apartarnos de los entretenimientos y distracciones, escrupulosamente preparados para fines que se alejan del buen funcionamiento de una sociedad «humanista».

  Al crear esta colección Tenebrae, Los Libros de la Frontera, pretenden exponer, por medio de sus publicaciones, situaciones y problemas que, aunque puedan parecernos extremos, sacados de la ficción, la realidad-terror cotidiano nos demuestra lo contrario, dándoles cara, presentándolos, cual tragedia escenificada, que nos asombren y revuelvan los instintos más solidarios que pueda haber en el ser humano. En la primera muestra presentada, Suaves manos de papel, se nos revela un autor novel de gran talento narrativo, José Reina del Amor.

Tenemos en preparación la segunda entrega de la colección, Monólogo del que reza a la muerte, de Pascual García, autor ya consagrado con varias novelas y relatos que le revelan como un autor específico del realismo-terror cotidiano. Sus relatos se mueven siempre por un mundo crudo y rural donde habitan seres que viven en la desolación o muy cerca de ella.

Nuevos Distribuidores

Distriforma, con sede en Madrid, es la distribuidora que gestionará las ventas, servicios de novedades  y demás de nuestros fondos editoriales, en Andalucía, Extremadura, País Vasco, Navarra, Valencia, Cantabria, Aragón, La Rioja e Islas Baleares, a partir del primero de octubre, sumándose al territorial actualmente asignado, desde el 1 de febrero del año en cuso, que es: comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Galicia, Asturias, Murcia y la provincia de Alicante

Damos cuenta aquí el cambio que Distriforma ha realizado en la delegación de Andalucía pasando a ser  el nuevo delegado el Grupo Dismalibro.

Dismalibro acaba de cumplir 25 años de actividad como distribuidor editorial. La sede central está establecida en Málaga y, además, tiene delegaciones comerciales y almacenes con cash para venta a librerías en Sevilla, Granada, Almería, Córdoba y Mérida, con lo que la cobertura comercial de cada una de las provincias andaluzas y de Extremadura está asegurada, y sin duda va a ser la más amplia con la que Distriforma ha trabajado hasta el momento en dichos territorios.

Detallamos los restantes delegados:

Alicante, Albacete y Murcia: Gaia Libros, S.L.

c/. Sagitario, 9-03006-Alicante, tlf. 965110516 fax 965114126

gaia@delibros.es

Cantabria, Galicia, Aragón, La Rioja, P. Vasco, Navarra: Asturlibros Noroeste

Peña Salón, 93-94- Polígono Silvota-33192-Llanera (Asturias)

Tlf. 902118297-Fax 985980382-985980740

asturlibros@asturlibros.es

Madrid, Castilla La Mancha y Castilla León

Distriforma

c. Oficio, 16 -Polígono Los Olivos-28906-Getafe (Madrid)

Telf. 916845570/91845661/648412728

distriforma@distriforma.es

Isla Baleares

Palma Distribuciones

c. Dragonera, 17- 07014-Palma de Mallorca

Tlf. 971289421-Fax 971456188

tmarimon@ispbaleares.com

Castellón y Valencia

Gea Llibres, S.L.

Pol. I. El Oliveral c/. G, Nave 6- 46190-Ribarroja del Turia (valencia)

T. 961590511-Fax. 961590697

gea@delibros.es

En Cataluña seguimos como siempre con:

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